Los cálculos toman como punto de partida la Fecha de Inicio del Exantema (erupción), que se define como el Día 0. A partir de esa fecha, se aplican los siguientes intervalos:
Periodo de Exposición: Se retrocede de 7 a 21 días antes del exantema. Es la ventana de tiempo en la que el paciente probablemente tuvo contacto con el virus.
Periodo de Transmisibilidad (Contagio): Se calcula desde 4 días antes hasta 4 días después de la aparición del exantema. Es el tiempo en que el paciente puede infectar a otros.
Casos Secundarios: Se proyecta cuándo podrían aparecer síntomas en las personas que estuvieron en contacto con el paciente, sumando el tiempo de incubación al periodo de contagio.
Toma de Muestras: Se establecen los límites máximos recomendados para que las pruebas sean efectivas:
Orina: Hasta 10 días después del exantema.
Hisopado Nasal (PCR): Hasta 14 días después del exantema.
Sangre (Suero/IgM): Hasta 30 días después del exantema.
Relación con Vacuna: Se analiza si el paciente recibió la vacuna entre 7 y 14 días antes del exantema, ya que en ese periodo la erupción podría ser una reacción a la vacuna y no la enfermedad natural.
Se aconseja revisar los protocolos de OPS